DIARIO DE NAVARRA.
Bruselas mantiene las previsiones de crecimiento para España en el 3,7%.
Almunia considera que el principal problema es la desaceleración de la vivienda.
La Comisión Europea mantiene la previsión de crecimiento para España este año en el 3,7% del PIB, la misma cifra que pronosticó en primavera, pese a las turbulencias financieras causadas por la crisis de las hipotecas de alto riesgo de EE UU, según anunció ayer el comisario de asuntos Económicos y Monetarios, Joaquín Almunia. En cambio, el Ejecutivo comunitario ha rebajado en una décima las estimaciones para la UE y para la zona euro, que quedan en el 2,8% y el 2,5% respectivamente. Así, la economía española crecerá este año por encima del avance esperado para sus socios de la moneda única, pero también su tasa de inflación se acelerará más, hasta el 2,5%, según los datos difundidos.
El ejecutivo comunitario reconoció que la crisis financiera está afectando a la economía real en Europa y advirtió de que, aunque todavía es pronto para evaluarlo, el impacto puede ser mayor el año próximo. Sin embargo, mantuvo sin cambios el alza previsto para el PIB español, en el 3,7%.
Almunia consideró que la desaceleración de la vivienda es el «factor principal» del menor crecimiento previsto para la economía española. El comisario explicó que la moderación de la actividad inmobiliaria se debe al endurecimiento de las condiciones financieras y a «cierta madurez del ciclo del sector vivienda», pero insistió en que Bruselas sigue creyendo que la desaceleración del sector será gradual.
Aumentan los riesgos.
El comisario cree que debido a la mayor incertidumbre y al endurecimiento de las condiciones financieras han aumentado «claramente» los riesgos a la baja para la economía europea, pero insistió en que sus fundamentos siguen siendo «sólidos». Esa solidez, opina la Comisión, le permitirá resistir las sacudidas en los mercados financieros, «al menos si su duración no se prolonga».
Por otra parte, subrayó que la expansión de la vivienda de los últimos años en España no se ha sustentado en una «demanda artificial» y destacó que esa demanda «sigue existiendo». Almunia aseguró que la Comisión sigue de cerca la evolución de los precios de la vivienda en España y el nivel de endeudamiento de las familias.
Almunia incidió en que la coyuntura mundial es favorable, los beneficios de las empresas continúan creciendo, como el empleo, y la confianza de los agentes económicos, aunque ha retrocedido, sigue en un nivel alto.
Para el año 2008, Bruselas vaticina un menor dinamismo de la actividad y admite el riesgo de que el efecto de la crisis financiera sea «significativo» en ese ejercicio. Almunia reiteró que «es todavía pronto» para calcular la repercusión de la crisis financiera, pues dependerá de lo que suceda en la economía estadounidense, de la política monetaria y de la evolución de la confianza.
Según el comisario, si el endurecimiento de las condiciones financieras «va más allá de cierto límite» porque continúen las turbulencias, la repercusión negativa en la economía aumentará.
Francia y Alemania, a la baja.
En cualquier caso, Bruselas cree que la demanda interna, y sobre todo el consumo privado, seguirá siendo el principal motor del crecimiento tanto en la eurozona como en la UE, por la mejora en el mercado laboral.
La CE revisó a la baja las cifras de crecimiento de Alemania (del 2,5 al 2,4%), Francia (del 2,4 al 1,9%) y Holanda (del 2,8 al 2,5%); mantuvo sin cambios las de España (3,7%) e Italia (1,9%); y revisó al alza los datos de Polonia (del 6,1 al 6,5%) y Reino Unido (del 2,8 al 2,9%).